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Simposio: Estrategias para la preservación de célula β en diabetes autoinmune

Parth Narendram

Resumen


En el caso de los pacientes con diabetes mellitus tipo 1 (DM1), las células beta que producen insulina en el páncreas están dañadas y dejan de producirla. A pesar que los pacientes deben comenzar a inyectarse insulina a partir del diagnóstico, no todas las células beta han sido destruidas en este punto. Las células restantes son gradualmente destruidas al pasar los años luego que el paciente es diagnosticado. Los estudios nos demuestran que, al proteger las células beta restantes, se ayuda a controlar los niveles de azúcar, se reduce el riesgo de niveles bajos de azúcar (hipoglucemia) y se previene el desarrollo de complicaciones características de la diabetes, tales como la ceguera y los ataques cardíacos. Hoy en día, hay evidencia que demuestra que la actividad física protege las células beta de las personas sanas y de pacientes con otros tipos de diabetes.

Para comprobar si esto podía aplicarse también a pacientes adultos con DM1, llevamos a cabo un estudio piloto. El proyecto se dividió en dos etapas. En primer lugar, queríamos comprender los factores que impedían a los pacientes con aparición reciente de DM1 realizar actividad física. En segundo lugar, les pedimos a los pacientes con aparición reciente de DM1 que comenzaran a hacer ejercicio regularmente por un año; además queríamos determinar una serie de factores necesarios para crear un estudio apropiado que evaluara si la actividad física ayudaba a preservar el funcionamiento de la célula beta.

Los descubrimientos en esta primera etapa del estudio remarcaron un número considerable de impedimentos respecto a la actividad física en los pacientes con DM1. En particular, los pacientes estaban preocupados acerca del riesgo de presentar hipoglucemia y los efectos de la actividad física en la estabilidad de la glucosa en las horas y días posteriores a la actividad física.

En la segunda etapa del estudio, se descartaron quinientos pacientes en edad adulta con DM1 recientemente diagnosticada en Inglaterra y, eventualmente, 58 pacientes fueron reclutados. A partir de ello, podemos afirmar que, de entre aquellos invitados, solo participaron en el estudio 15 de cada 100 pacientes con DM1 recientemente diagnosticada. Observamos que los niveles de actividad física incrementaron en aquellos pacientes que ingresaron a la sección del estudio enfocada en la actividad física. Dicho incremento estuvo relacionado con la reducción de los requisitos de insulina y la mejora en la sensibilidad de insulina.

En esta charla, explicaré cómo las intervenciones para promover la actividad física afectan la secreción de insulina en las células beta y de qué manera puede incorporarse en el tratamiento de adultos con DM1 recientemente diagnosticada.


Palabras clave


diabetes; célula beta

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DOI: http://dx.doi.org/10.47196/diab.v55i3Sup.506

Copyright (c) 2021 Sociedad Argentina de Diabetes Asociación Civil

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