Educación para la transición. ¿Qué hay de nuevo?

Autores/as

  • Laura Braguinsky Universidad de Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina

Palabras clave:

diabetes, educación, transición

Resumen

La adolescencia constituye un período de gran vulnerabilidad biológica y psicosocial. El manejo de las enfermedades crónicas, como la diabetes mellitus (DM), resulta especialmente complejo en este grupo etario, evidenciándose con frecuencia un deterioro del control metabólico y un incremento en el riesgo de complicaciones agudas y crónicas. Este empeoramiento está fuertemente condicionado por factores interconectados, como la insulinorresistencia puberal, las comorbilidades en salud mental, la neurocognición en evolución, los cambios drásticos en el estilo de vida y barreras conductuales específicas como el rechazo o la negación de la enfermedad.

Dado que los avances médicos actuales permiten una mayor sobrevida global de estos pacientes, se vuelve mandatorio el paso efectivo y seguro desde las unidades pediátricas hacia los centros de atención de adultos. Este proceso de transición expone al paciente a múltiples desafíos y barreras que comprometen la continuidad asistencial y la adherencia terapéutica. Entre las principales dificultades descritas se destacan la preparación inadecuada del adolescente para lograr la autonomía. En este grupo etario preocupa la presencia de intervalos prolongados sin seguimiento médico, el consecuente aumento en las tasas de hospitalización, la falta de servicios de salud diseñados específicamente para esta franja etaria y la compleja adaptación a las dinámicas institucionales de los centros de adultos.

Frente a este escenario crítico, la designación de un coordinador especializado dentro del proceso de transición emerge como la estrategia fundamental y el pilar operativo indispensable para mitigar el impacto clínico negativo. Esta figura clave asume el rol central de articular y guiar activamente al paciente a lo largo de todo el proceso de transición, actuando como un puente humano e institucional entre ambos equipos de salud. Bajo el liderazgo y la supervisión de este coordinador, se viabiliza la implementación de programas de transición formalmente planificados, estructurados e

interdisciplinarios. Asimismo, es este profesional quien optimiza el aprovechamiento de otras herramientas complementarias, como los modelos intermedios de hospitales de día dedicados y el uso estratégico de plataformas de salud digital para el monitoreo y soporte continuo.

Biografía del autor/a

Laura Braguinsky, Universidad de Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina

Médica pediatra (UBA), Especialista en Nutrición Infantil, Diabetes y Salud Pública, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina

Citas

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Publicado

01-10-2026

Número

Sección

4 VOCES EN 10 MINUTOS parte 3