Terapia combinada con GLP-1 e iSGLT2: ¿mayor impacto cardiorrenal?

Autores/as

  • Gustavo Lavenia Consultorio privado, Santa Fe, Argentina

Palabras clave:

GLP-1, iSGLT2, diabetes

Resumen

La enfermedad cardiovascular y la enfermedad renal crónica (ERC) representan manifestaciones interdependientes de un mismo proceso fisiopatológico impulsado por diabetes mellitus (DM), obesidad, hipertensión, inflamación y disfunción metabólica. En este contexto, el concepto de riesgo cardiorrenal ha evolucionado desde un enfoque centrado en el control glucémico hacia una estrategia integral de protección de órganos, donde el objetivo es prevenir la progresión del daño renal, reducir los eventos cardiovasculares y mejorar la supervivencia.

Los inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (iSGLT2) han demostrado beneficios consistentes en pacientes con y sin DM, disminuyendo la progresión de la ERC, la hospitalización por insuficiencia cardíaca y la mortalidad cardiovascular. Su acción combina efectos hemodinámicos renales, reducción de la hiperfiltración glomerular, natriuresis y mecanismos antiinflamatorios y antifibróticos.

Por otra parte, los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1 RA) han mostrado una importante reducción de eventos cardiovasculares ateroscleróticos, además de beneficios sobre el peso corporal, la presión arterial, la inflamación sistémica y la albuminuria. Estudios recientes, como FLOW y SELECT, consolidan su papel en la protección renal y cardiovascular, ampliando su indicación más allá del tratamiento de la diabetes.

La combinación de ambas estrategias terapéuticas constituye una de las perspectivas más prometedoras del manejo cardio-reno-metabólico. Debido a que sus mecanismos de acción son complementarios, existe un potencial efecto aditivo sobre la reducción del riesgo cardiovascular, la preservación de la función renal y el control de los factores metabólicos. Aunque la evidencia proveniente de análisis post hoc, estudios observacionales y metaanálisis es altamente consistente, los ensayos clínicos específicamente diseñados para evaluar la combinación aportarán mayor solidez a este paradigma terapéutico.

En la actualidad, las guías internacionales promueven un tratamiento precoz y personalizado, priorizando la protección de órganos antes que la simple corrección de parámetros bioquímicos. En pacientes con DM2, obesidad o ERC, la utilización conjunta de iSGLT2 y agonistas del receptor GLP-1 representa una estrategia capaz de modificar la historia natural de la enfermedad cardiorrenal, redefiniendo el concepto de prevención y ofreciendo una oportunidad concreta para reducir el riesgo residual de estos pacientes.

Biografía del autor/a

Gustavo Lavenia, Consultorio privado, Santa Fe, Argentina

Médico especialista en Nefrología y Medio Interno, Magíster en Mecánica Vascular e Hipertensión Arterial

Citas

I. Kidney Disease: Improving Global Outcomes (KDIGO). KDIGO 2024 clinical practice guideline for the evaluation and management of chronic kidney disease. Kidney Int. 2024;105(Suppl 4):S1-S150.

II. American Diabetes Association Professional Practice Committee. Standards of Care in Diabetes—2026. Diabetes Care. 2026;49(Suppl 1).

III. Perkovic V, Tuttle KR, Rossing P, et al. Effects of semaglutide on chronic kidney disease in patients with type 2 diabetes. N Engl J Med. 2024;390:109-121.

IV. McGuire DK, Shih WJ, Cosentino F, et al. Association of SGLT2 inhibitors and GLP-1 receptor agonists with cardiovascular and kidney outcomes: a systematic review and meta-analysis. Lancet Diabetes Endocrinol. 2024.

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Publicado

01-10-2026

Número

Sección

Simposios parte 8