Fragilidad y sarcopenia

Autores/as

  • Graciela Rubin Hospital Privado Universitario de Córdoba S.A., Córdoba, Argentina

Palabras clave:

sarcopenia, fragilidad

Resumen

La sarcopenia y la fragilidad son síndromes geriátricos frecuentemente subdiagnosticados que se asocian de manera bidireccional con la diabetes mellitus tipo 2 (DM2) en el adulto mayor, con una prevalencia notablemente mayor que en la población sin DM.

La hiperglucemia crónica, la inflamación subclínica y las complicaciones microvasculares aceleran el deterioro del músculo esquelético, mientras que la pérdida de masa y fuerza muscular compromete a su vez el control metabólico, configurando un círculo de retroalimentación negativa1. La DM constituye además un factor de riesgo independiente de fragilidad, síndrome caracterizado por la reducción de la reserva fisiológica frente a factores estresantes agudos, como una internación, una infección o una hipoglucemia2.

La detección temprana puede realizarse en el consultorio con herramientas simples y de bajo costo, sin necesidad de tecnología ni de derivación a un centro especializado: el cuestionario SARC-F, la velocidad de la marcha en 4 metros y la fuerza de prensión manual permiten identificar a los pacientes en riesgo, reservando la bioimpedancia o la densitometría para la confirmación diagnóstica3. Su reconocimiento oportuno resulta clave, dado que ambos síndromes se asocian a mayor riesgo de caídas, hipoglucemias graves, hospitalización, discapacidad y mortalidad, de forma independiente del grado de control glucémico. Se recomienda repetir el tamizaje anualmente y tras toda internación o descompensación aguda.

El enfoque terapéutico debe individualizarse según el grado de fragilidad. En el paciente frágil se recomienda flexibilizar las metas de HbA1c, priorizar fármacos de bajo riesgo de hipoglucemia y evitar la sobremedicalización, considerando la desintensificación terapéutica cuando el riesgo supere el beneficio4. El ejercicio de resistencia constituye la intervención no farmacológica de mayor evidencia disponible, y debe combinarse con un aporte proteico adecuado (1,0–1,5 g/kg/día) y la corrección del déficit de vitamina D.

Incorporar el tamizaje de sarcopenia y fragilidad en la consulta diabetológica de rutina -mediante preguntas breves y mediciones funcionales sencillas- permite anticipar el deterioro funcional y adaptar el tratamiento a tiempo, mejorando la calidad de vida y reduciendo complicaciones evitables en esta población vulnerable.

Biografía del autor/a

Graciela Rubin, Hospital Privado Universitario de Córdoba S.A., Córdoba, Argentina

Médica Especializada en Diabetes

Citas

I. Lisco G, Disoteo OE, De Tullio A, De Geronimo V, Giagulli VA, Monzani F, et al. Sarcopenia and diabetes: a detrimental liaison of advancing age. Nutrients. 2024;16(1):63. doi:10.3390/nu16010063.

II. American Diabetes Association Professional Practice Committee. 13. Older adults: Standards of Care in Diabetes—2026. Diabetes Care. 2026;49(Suppl 1):S277-S292. doi:10.2337/dc26-S013.

III. Sanz-Cánovas J, López-Sampalo A, Cobos-Palacios L, Ricci M, Hernández-Negrín H, Mancebo-Sevilla JJ, et al. Management of type 2 diabetes mellitus in elderly patients with frailty and/or sarcopenia. Int J Environ Res Public Health. 2022;19(14):8677. doi:10.3390/ijerph19148677.

IV. Sinclair AJ, Abdelhafiz AH. Metabolic impact of frailty changes diabetes trajectory. Metabolites. 2023;13(2):295. doi:10.3390/metabo13020295.

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Publicado

01-10-2026

Número

Sección

Simposios parte 21